La duración habitual es de 3 a 4 semanas, dependiendo del crecimiento natural de la uña y de los cuidados en casa.
Sí, recomendamos reservar tu cita con antelación para garantizar disponibilidad y ofrecerte una atención personalizada.
Incluyen limpieza y preparación de la uña, tratamiento de cutículas, hidratación, esmaltado de larga duración y un masaje relajante final.